¿Qué es la evaluación psicopedagógica, perfil neuropsicológico infantojuvenil (EV. NPS)?
Es un proceso especializado que se utiliza para evaluar el funcionamiento cognitivo, emocional, conductual y social de niños y adolescentes. Se centra en el estudio de las funciones específicas como el razonamiento, la memoria, la atención, el lenguaje, las habilidades visuoespaciales, las funciones ejecutivas y otras áreas relacionadas que son determinantes para el aprendizaje y el comportamiento.
¿Cuáles son los recursos que se utilizan durante la evaluación?
Este tipo de evaluación puede incluir pruebas estandarizadas, observaciones clínicas y entrevistas. Ninguna de ellas es invasiva, requiere que niños, niñas o adolescentes respondan preguntas, resuelvan tareas visuales, construyan con cubos, etc. que son abordados como desafíos y resultan atractivos y entretenidos para ellos.
¿Cuál es el objetivo?
El objetivo es obtener una comprensión detallada del perfil de aprendizaje, teniendo en cuenta sus fortalezas y desafíos, en las áreas cognitivas exploradas, porque proporciona información valiosa para planificar intervenciones y apoyar su desarrollo.
¿Cómo es el proceso?
El primer paso es la entrevista inicial a la familia y obtenemos información complementaria al motivo de consulta.
En una segunda instancia combinamos cuatro encuentros (aproximadamente) con el niño, niña o adolescente. La cantidad de sesiones variará según la individualidad del paciente.
Una vez finalizado el proceso de evaluación tendremos una entrevista de devolución nuevamente con la familia dónde entregaremos el informe final, explicaremos los resultados, realizaremos sugerencias y orientaciones para casa y para el colegio.
La psicopedagogía es la disciplina que se ocupa de las características del aprendizaje humano: cómo se aprende, cómo varía el aprendizaje, cómo y por qué se producen alteraciones en este proceso, cómo promover aprendizajes y cuáles son los dispositivos básicos para aprender. Se pregunta sobre los factores y las condiciones que facilitan u obstaculizan el aprender y procura dar respuestas a estos interrogantes abarcando la problemática, haciendo conocer las demandas humanas y los obstáculos que se presenten.
Una vez realizado el proceso de evaluación psicopedagógica y conociendo el perfil de fortalezas y desafíos del paciente, se puede iniciar una intervención psicopedagógica a medida de las necesidades de cada niño, niña y adolescente.
Cada intervención es única y se ajusta a las necesidades individuales. Esto significa que la duración de un tratamiento varía en función de los objetivos generales y específicos pensados para cada paciente. Cada sesión de tratamiento tiene una duración aproximada de 45/50 minutos dependiendo de las edades. La profesional a cargo del tratamiento será quien decida criteriosamente y le transmitirá a cada familia la duración de este proceso.
El tratamiento psicopedagógico comienza con una entrevista inicial a la familia (sin el paciente) donde se dialoga sobre el motivo de la consulta y si esta intervención fue sugerida o derivada por otro profesional o la institución educativa. En este primer encuentro tambíen se entregan los informes de evaluación neuropsicológicos, previamente realizados; como también los informes de la trayectoria escolar del año anterior y del vigente.
A partir de este primer encuentro se establecen los objetivos de tratamiento y la profesional le comentará a la familia cuál es el marco de trabajo y los pasos a seguir.